En este cuadro, utilizo acrílico para capturar un espíritu vibrante y enérgico, evocando la icónica imagen del Bibendum de Michelin. A través de un estilo que mezcla lo figurativo con el pop art, busco destacar la fusión de la cultura popular y la funcionalidad industrial, encapsulando el dinamismo y la movilidad que este personaje representa. Mi trabajo no solo revitaliza un ícono comercial, sino que también aporta una chispa de alegría y nostalgia. Será un elemento que no solo decorará, sino que también infundirá un espíritu de aventura y movimiento en cualquier espacio.