¿Despuntar? querrá decir ¿empezar?. Aquí es el inicio de una manifestación artística y que mejor que un amanecer y el faro vigilante de las emociones del comienzo del día.
En esta obra, he buscado capturar la majestuosa tranquilidad del amanecer en la costa. El vuelo de la gaviota sobre el tranquilo azul del mar simboliza la libertad y la renovación que cada nuevo día trae. El faro, firme en la distancia, es un símbolo de guía y esperanza. Con pinceladas de acrílico vibrante, esta pintura invita a reflexionar sobre la paz y la inspiración que la naturaleza nos brinda. Vibrante y evocadora, esta pieza aportará una atmósfera de serenidad y contemplación a cualquier espacio.