En esta obra, busqué capturar la intensidad y la fragilidad de las conexiones humanas utilizando el acrílico para expresar la pasión y la vulnerabilidad. Los trazos expresionistas y la paleta de colores semiabstracta realzan las emociones crudas y puras que emergen del encuentro de las dos figuras. Es un diálogo visual sobre la intimidad y la empatía que, al colgarla en tu hogar, aportará una energía de comprensión y calor humano.