En esta obra, busco explorar la complejidad de las emociones humanas a través de una estética figurativa y simbólica. Utilizando acrílicos vivos, he capturado dos rostros, cada uno mirando en una dirección diferente, simbolizando la disonancia emocional y la desconexión en las relaciones humanas. Los colores intensos y las expresiones faciales transmiten una tensa dualidad entre cercanía y distanciamiento, invitando a la reflexión sobre la comprensión y el entendimiento mutuo en nuestro entorno. Esta pintura aportará una energía reflexiva y profunda a cualquier espacio, fomentando diálogos internos sobre las relaciones y emociones personales.