En esta obra, procuré capturar la esencia del espectáculo y la introspección. La figura central, ataviada en negro y sombrero, simboliza la elegancia y el misterio del mundo del cabaret. Rodeada por un aura roja intensa, refleja pasión y la vibrante energía que se respira detrás del telón. Esta pieza lleva consigo un aire de confianza y reflexión, aportando un toque teatral y emotivo al espacio donde reside.