¿Vemos la lozanía? ¿Vemos la candidez? ¿Vemos la juventud? ¡Vemos lo que vemos!
En esta obra, empleé acrílicos y técnicas de grabado en relieve para capturar un espíritu vibrante y transformador. Inspirada por el expressionismo y lo semiabstracto, busco explorar la figura humana en su expresión más pura y emocional. Los trazos y colores intensos invitan a reflexionar sobre la libertad y la belleza intrínseca del ser. Esta pintura no solo es una decoración; es un diálogo con el alma que llena cualquier espacio de vida y pasión.