En esta obra, he querido capturar la vibrante energía y el colorido del circo. Utilicé acrílicos para plasmar la audacia y el entusiasmo del ambiente, influido por el fauvismo y mezclado con un estilo semiabstracto. El payaso, central en la composición, representa la alegría y la nostálgica magia que rodea al mundo circense. Cada trazo revela una celebración de la vida y del espectáculo, invitando a quien lo observa a sumergirse en un mundo donde el color y la forma rompen con la cotidianidad.