En esta obra, plasmé la vibrante energía del amor y la pasión con colores vivos y expresivos propios del fauvismo. La pareja paseando simboliza la unión y el camino compartido, destacando en un entorno semi-abstracto que juega con la forma y el color para evocar felicidad y dinamismo. Este cuadro no solo ilumina cualquier espacio con su calidez, sino que también invita a celebrar los momentos de conexión humana.