En esta obra, he explorado la dualidad y el contraste a través de vigorosas pinceladas y una paleta de colores que evoca calma y reflexión. El uso de azules serenos contra trazos negros y abruptos simboliza las fluctuantes emociones humanas y la constante búsqueda de equilibrio. Las texturas y capas en acrílico invitan a perderse en la contemplación, ofreciendo un escape visual y emocional que enriquecerá cualquier espacio del hogar con su energía y profundidad.