En esta obra, utilicé acrílicos para capturar la esencia nostálgica y vibrante de una era vintage. A través de la figura femenina, que se sienta alegremente disfrutando de una Coca Cola, quise evocar una sensación de alegría y despreocupación. La técnica figurativa resalta cada detalle, desde su vestido de lunares hasta su expresión satisfecha, creando una atmósfera que invita al espectador a relajarse y disfrutar del momento. Esta pintura no solo es un homenaje a los días pasados, sino también una fuente de energía positiva y encanto para cualquier hogar.