En esta obra, exploré la intensidad de las emociones humanas profundas a través de colores vibrantes y texturas dinámicas. Usando acrílicos y técnicas de impresión en relieve, capturé la dualidad del tormento y la pasión. Los tonos cálidos en el centro simbolizan un corazón ardiente, rodeado por tranquilos azules que sugieren calma exterior. Esta pieza transmite una energía poderosa que invita a la reflexión y al diálogo íntimo con uno mismo, ideal para enriquecer cualquier espacio con su presencia emocional.