En esta obra, con acrílico y un estilo que combina lo figurativo y vintage, he buscado capturar la añoranza y el impacto cultural de un ícono global como es Coca-Cola. La figura humana se funde delicadamente con la botella, simbolizando la conexión íntima y casi emocional que las personas pueden sentir hacia esta marca universal. Es una pieza que invita a la reflexión sobre la influencia de las marcas en nuestra identidad y valores. Al llevar esta pintura a tu hogar, agregarás un toque de charla cultural y un aire de clásico modernizado que no pasará desapercibido.