En esta obra, capturo la esencia de la aventura y la inocencia de la infancia a través de vívidos colores acrílicos y un estilo expresionista. El pequeño personaje, con su paso decidido, arrastra su carrito y bicicleta rotos a lo largo de un camino sinuoso, simbolizando el viaje hacia el crecimiento y los sueños por cumplir. Cada pincelada refleja un sentimiento de esperanza y libertad, invitando a quien la observe a recordar la sencillez y la belleza de los momentos exploratorios de la vida. Esta pintura añadirá un toque de inspiración y nostalgia a cualquier espacio.
Lienzo extendido sobre bastidor de madera, pintado a mano con tecnicas acrílicas y de dimensiones 80 x 100 x 4 cm.
En esta cautivadora obrade técnica simplista pero potente para transmitir una imagen...